La Falda Bien Puesta
Como vestirse bien para impactar - Asesoría de imagen para mujeres
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Un Blog solo para mujeres

Un Blog solo para mujeres que quieren empoderarse y vestirse bien para impactar

¡Saber y no hacer, es no saber!

¿Les gusta tanto como a mi, ir de compras? ¿Disfrutan tanto como yo vestirse y verse bellas? Sin temor a equivocarme, la gran mayoría de las mujeres piensa en la ropa a la hora de una cita, una salida con amigas, un evento social o simplemente el día a día en nuestras labores. También creo por charlas con mis amigas, que muchas se divierte eligiendo prendas de vestir, son pocas las que se lo sufren y bueno es totalmente válido que decidan vestirse o comprar lo primero que encuentren.

Aunque me encanta el plan compras y encuentro en la ropa una terapia, no he sido compradora compulsiva ni mucho menos acumuladora, claro, no niego que compro cosas por el mero hecho del gusto y "amor a primera vista" sin pensar ni un poco en la funcionalidad, pero hasta hace un tiempo tampoco era compradora consciente ni responsable; ¿responsable con quién o qué? se preguntarán ustedes...

...Viniendo de un lugar pequeño (Paipa, Boyacá) en donde no hay centros comerciales, ni mucho menos tiendas de cadena, llegué a vivir a Bogotá, donde se encuentra una altísima oferta de todo; pensando en mi ropa, al principio fue maravilloso tener a la mano "n-mil" opciones, luego esto empezó a abrumarme, así que acudía a las pocas tiendas con las que me conectaba y en las que podía comprar, por ejemplo, Naf-naf una de mis favoritas desde el inicio, o las más conocidas y no tan favoritas como Stradivarius y Bershka que tienen tallaje pequeño. Hace ya casi 11 meses me hicieron una recomendación: ver en Netflix el documental "The true cost" (si no lo han visto, coorraaan a verlo) ¿qué pasó después de sentarme frente a mi tv? Me cambió la vida, de verdad (incluso corrieron algunas lágrimas), bueno, mi vida en el sentido de como me relaciono con la ropa, la percepción de las tiendas, la forma de analizar las marcas, la objetividad con la que compraba, la manera de ver el trabajo de las modistas, costureras y diseñadores, sobretodo los emergentes en Colombia.

Revisé mi clóset, tenía un pantalón y una camiseta básica de Bershka que salieron volando de allí y, si ven The true cost me van a entender o me van a llamar dramática y extremista, alguna de las dos cosas pasará jajaja; desde entonces y a la par con el desarrollo de este proyecto - La Falda Bien Puesta - he evolucionado como compradora y consumidora, hoy, he hecho la tarea de conocer más tiendas de diseño colombiano, reviso las etiquetas de la ropa, escudriño las políticas de ética y responsabilidad de las marcas y las tiendas de fast fashion o moda pronta (Bershka, Stradivarius, Zara, Forever 21, etc) no están ya en mis opciones de compra; por estas acciones me considero en algo, una compradora más responsable, no lo suficiente quizá, pero con estos cambios siento que estoy aportando a la sociedad, al planeta... Entonces, ahora si respondo, ¿responsable con quién o qué? pues chicas, responsable conmigo, con mi clóset, con el medio ambiente, con las mujeres y los niños que trabajan en fábricas al otro lado del mundo en no muy buenas condiciones, con el talento colombiano, con las marcas locales que trabajan a diario para entregar un producto con corazón.

Ahora, si no les queda claro o no habían escuchado mencionar eso del fast fashion o moda rápida, tranquilas, sigan leyendo, porque hasta hace un año yo tampoco tenía ni idea, aquí les cuento un poco: Es básicamente un modelo de la economía que empieza a surgir desde la revolución industrial, con el ánimo de dinamizar el desarrollo y producción en distintos sectores. Hasta aquí todo en orden, pero por supuesto éste fenómeno llegó a la industria textil, hoy, marcas al rededor del mundo se enfocan en crear colecciones, en fabricar ropa y accesorios en cortos y acelerados periodos de tiempo, a muy bajo precio para el consumidor final, ¿depronto, les suena conocido? bueno, la idea principal de todo esto, a mi modo de ver, es impulsar más allá que la economía el consumismo, todo un ciclo que afecta no solo a nuestros bolsillos, por querer comprar la última tendencia cada tres meses, también el medio ambiente, ¿sabían que la industria textil es la segunda más contaminante? sé que a muchos este tema poco les interesa, pero decidí, desde acciones pequeñas poner mi granito de arena.

Camiseta

No le digan a nadie por favor pero les confieso, que esta camiseta de la foto, fue quizá, la última compra de ropa que hice de manera compulsiva, para mi, la ropa es un lenguaje de comunicación y por lo tanto estas camisetas con mensajes son hoy día, mis prendas favoritas, corrí un sábado de febrero de éste año a Stradivarius únicamente por esa camiseta, la usé feliz al siguiente día, cuando mi esposo me dice: "Podrías comprar una camiseta hecha en Colombia y mandarla estampar con ese u otro mensaje", luego de eso la felicidad desapareció, aunque comparto el mensaje, no comparto lo absurdo de la marca que las vende porque mientras en sus tiendas está exhibida esta frase, en Bangladesh hay mujeres explotadas laboralmente.  

Retomando el hilo y para concluir, en todo este proceso de explorar una manera diferente de consumir he encontrado muchas marcas con producción y talento local, proyectos que me han enseñado mucho sobre consumir con consciencia, sobre el panorama desconocido de comprar y usar ropa de segunda, que aún es un mito por diversas razones, de hacer intercambio de prendas y una opción que viene desde mis raíces en mi pueblo, mandar hacer la ropa con una costurera (con más calma hablaré de estos temas luego). 

Ahora que conozco la información he decidido actuar, cuando tienes información y no actúas en consecuencia es como si no conocieras esa información. Gran frase que describe el título de este escrito y que escuché por primera vez de Norman Cornejo que a la distancia se ha convertido en mi coach. Así que, mis queridas mujeres, quiero invitarlas a que conozcamos más de lo que está pasando en nuestra sociedad, a que evaluemos nuestras acciones y que si les gusta la idea empecemos a comprar de manera distinta, yo estaré encantada de orientarlas.

¿Tienes marcas locales que ames? ayúdame a conocer más para difundir su información.